¡Hola!
En esta nueva entrada os cuento que el instituto donde realicé toda mi educación secundaria es el I.E.S. Zorrilla, situado en la Plaza de San Pablo, aquí en Valladolid.
Aprovechando esta entrada, os recomiendo que los que no hayáis paseado nunca por allí lo hagáis. La plaza, la fachada de la iglesia de San Pablo, la calle Cadenas de San Gregorio, el Palacio de Pimentel y otros lugares colindantes me parece de lo mejorcito que tenemos en Valladolid, además de las curiosas historias que encierran estos lugares.
Después de este breve inciso, vamos al tema que nos ocupa. Yo fui alumna del I.E.S. Zorrilla desde 2008 hasta 2014 y, por lo que he leído en su proyecto educativo, no ha cambiado demasiado, aunque me gustaría haber sabido de la existencia de este documento en esos años, para poder hacer una mejor comparación.
En el PEC que está publicado en la web del instituto, se destaca mucho la importancia de la inclusión de los alumnos con diversidad funcional, la adaptación de espacios y la existencia de programas de mentorado. Sobre este punto tengo que decir que esto no difiere nada con mi experiencia. En mi caso, yo he convivido en clase con personas que tenían discapacidad física y les he visto salir a ver a la orientadora, tener adaptación en algunas asignaturas que lo requerían e incluso en alguna ocasión salir a fisioterapia (aunque no se si dentro del centro o fuera) y el resto teníamos eso completamente normalizado. Esta especie de programa de mentorado, que no recuerdo cómo se llamaba exactamente, existía y parece que sigue existiendo. La verdad es que te lo explican el primer año y ahí queda, supongo que porque ni yo ni ningún conocido lo ha necesitado porque si sigue existiendo será que es eficaz y necesario. Como crítica hacia el instituto en este punto me gustaría apuntar que, hasta donde yo sé, el los ascensores siguen siendo igual de diminutos, las puertas de la biblioteca estrechas y aún hay aulas del tipo al aula en la que damos las clases en el edificio Tejerina. Entiendo que al ser un instituto tan antiguo ese tipo de cosas son más difíciles de controlar.
Otro de los puntos más destacados del PEC es el contacto con las familias. Sobre este punto no puedo realizar una valoración personal, ya que mis padres sólo han tenido que ir al instituto para asistir a la reunión de padres de principio de curso y para recoger mis notas. Conozco casos en los que el tutor ha atendido rápidamente a padres que han solicitado hablar con el, pero nada más.
El último punto que me gustaría comentar, aunque no forme parte del PEC, es la grandísima variedad de la oferta educativa que ofrecen hoy en día. Este instituto siempre ha tenido muchísima variedad de optativas en los cursos que corresponden, así como una gran flexibilidad a la hora de elegirlas, pero al echarles un vistazo ahora para escribir este post, he visto que las han ampliado aún más y me ha encantado.
Y hasta aquí mi post sobre el PEC de mi instituto. Os dejo enlazada la página donde ver el PEC.
¡Hasta la próxima!
Muy bonita la plaza y en instituto, sobre todo por fuera... Un saludo!!
ResponderEliminarSin duda un clásico de Valladolid. Muy interesante la inclusión del alumnado con diferentes capacidades y necesidades
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